Decoración floral para una boda vichy de verano

Si echamos la vista atrás, esta tendencia (como la gran mayoría) no ha surgido en las últimas temporadas, sino que tiene un amplio bagaje detrás. Concretamente, el estampado vichy llegó entre los años 50 y 60, pero lo cierto es que ahora mismo estamos viviendo su máximo apogeo. Un estampado que no solo está presente en la moda de vestir, sino que también ha trascendido la barrera de la decoración y más concretamente la de las bodas. 

No hay que ser un apasionado de la moda para ser consciente de que esta misma es cíclica y que en repetidas ocasiones, lo que consideramos original, diferente o innovador no lo es. Y como era de esperar, también ha ocurrido con la fiebre vichy. 

Durante las dos últimas temporadas de bodas (antes de la pandemia) hemos visto un sinfín de bodas con montajes decorativos en clave vichy, invitadas con vestidos de cuadros, o pequeños detalles con este juego de contrastes. Sin embargo, ¿sabéis realmente quién fue la precursora de esta tendencia? La gran Brigitte Bardot, quien no se conformó con utilizar este print en su día a día, sino que se atrevió a lucirlo el día de su boda. 

¿Un vestido de novia con cuadros vichy? Sí, así es. Pero con un aire extremadamente lady y romántico. Su amigo y diseñador Jacques Esterel le incitó a ir un paso más allá de lo tradicional optando por un vestido mini de cuadros blanco y rosa pastel. Una gran revolución para la época. 

Y casi sin pretenderlo 60 años después, se ha convertido en el estampado que reina entre la población de a pie tanto en el streetstyle como en objetos decorativos del hogar e incluso montajes de mesa de eventos sociales como bodas. 



En nuestro caso hemos vivido la pasión de una de nuestras novias por esta tendencia tan aclamada. Hablamos de Bárbara, una novia que tuvo claro desde el principio que quería lograr una conexión entre el entorno rural, la mantelería campestre y toques glam. 

Una vez que recabamos junto a los novios esta información nuestra mente voló hacia una casa de campo perdida en mitad del silencio, de esas en las que únicamente se escucha el sonido de los pájaros y el movimiento de las espigas. Y así bajo esta premisa del estilo rústico, campestre y natural creamos nuestra decoración floral para bodas. 

Los manteles vichy y en general los montajes de mesa con mantelería llamativa tienen la capacidad de sorprender por sí mismos y apagar al mismo tiempo el resto de elementos si no se integran con cautela. 

Por ello, en Bourguignon le propusimos a los novios una decoración con un aire muy natural y romántico, sin demasiadas pretensiones. En las mesas de madera vista: una guirnalda de verdes que aportaba aún más longitud a las mesas imperiales, mientras que en las que lucían el mantel vichy añadimos un centro floral muy romántico y femenino con rosas de piti-mini en tonos blanco y rosas, claveles, hortensias blancas y bayas de hipericum


Esperamos que os haya encantado este pequeño recordatorio de una de nuestras bodas de la temporada pasada, y vosotros, ¿os sentís identificados con la tendencia vichymanía?

Si os ha gustado la decoración con rosas rojas, podéis acercaros en cierta medida a ella a través de nuestro ramo de rosas rojas o ramo de rosas rojas y blancas. 

Un abrazo